La búsqueda del vuelo 370 de Malaysia Airlines se reanudó ayer en un desolado paraje del Océano Índico, más de seis meses después que el jet desapareció con 239 personas a bordo.
Se espera que el GO Phoenix, el primero de tres barcos que dedicarán un máximo de un año a buscar los restos lejos de la costa occidental de Australia, pase 12 días buscando la nave antes de regresar a tierra para reabastecerse de combustible.
Las tripulaciones utilizarán sónar, videocámaras y sensores de combustible de aviones para registrar cuidadosamente el lecho marino en búsqueda del Boeing 777, desaparecido el 8 de marzo por razones desconocidas durante un vuelo de Kuala Lumpur a Beijing.
La pesquisa fue suspendida durante cuatro meses de forma que los equipos pudieran mapear el lecho marino en la zona de búsqueda, a unos 1,800 kilómetros al oeste de Australia. La franja de 60,000 kilómetros cuadrados yace a lo largo de lo que se conoce como el “séptimo arco”, un tramo de océano donde los investigadores creen que al avión se le acabó el combustible y cayó al mar. Las autoridades analizaron las transmisiones entre la nave y un satélite para calcular dónde entró al agua.
Se espera que otros dos barcos que serán proporcionados por el contratista holandés Furgo se unan este mes al GO Phoenix, contratado por Malasia.