Reseña
- Votación
- La reforma sí establece que el presidente sea electo con la mayoría simple de votos, en una sola vuelta, a diferencia de ahora, que puede ser escogido con al menos el 40% de los votos.
- Dirigente
- Daniel Ortega, de 68 años, es un exguerrillero marxista y lleva casi la mitad de su vida como líder indiscutible del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
- Aspirante
- El presidente ha sido el único candidato presidencial del FSLN en los comicios de 1984, 1990, 1996, 2001, 2006 y 2011, podrá aspirar a su séptima candidatura presidencial y a su cuarto mandato en 2016.
- Territorio
- También se agregan a la Constitución los nuevos límites de Nicaragua.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, obtendrá con la reforma de la Constitución más poder, podrá reelegirse de forma indefinida y ganar las elecciones en primera vuelta con la mayoría simple de votos, además de dictar decretos ejecutivos con fuerza de ley.
La reforma, cuya aprobación parece imparable, también otorgará mayores facultades al Ejército, que controlará el espectro radioeléctrico y de telecomunicaciones, y sus oficiales generales podrán ocupar cargos públicos sin renunciar a su vida militar.
Además, la propuesta de reforma parcial a la Carta Magna plantea una novedad: la implementación de un modelo “corporativo” en el que se establece la participación de cámaras, federaciones y confederaciones de empresarios como parte de “los mecanismos de democracia directa”.
Para distintos analistas nicaragüenses, la propuesta que cambia 39 artículos y deroga otros ocho de la Carta Magna apuntala abiertamente la militarización del Estado, la concentración de poder en unos pocos, el control social mediante organismos partidarios y la perpetuación en el ejercicio del poder.
Cambios
Las reformas también legalizarán el modelo vertical o de democracia directa que viene implementando el gobierno sandinista al margen de la Constitución, y retornar a los poderes que tenía Ortega con la Carta Magna de 1987, en el primer régimen sandinista, aunque con mayores facultades y algunas novedades conceptuales.
Ortega, que fue reelegido en las elecciones de 2011 para un tercer mandato y segundo consecutivo con un 62.45% de los votos, tras una cuestionada candidatura y una jornada electoral plagada de denuncias de irregularidades, mantiene un alto nivel de aceptación, según las encuestas.
La propuesta elimina el artículo que prohíbe la reelección continua del presidente y limita a dos su número de mandatos, según el jefe del grupo parlamentario sandinista, Edwin Castro.
En un fallo de última instancia, los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua declararon legal una sentencia que habilitó a Ortega a aspirar a su reelección en los comicios de 2011.
Los sandinistas han explicado que ese artículo constitucional “no es aplicable” y, por mandato de la Corte, lo estarían eliminando formalmente en la enmienda.