Alonso aseguró que en el estudio clínico han participado 2,022 niños africanos y agregó que "aunque se está más cerca que nunca, hay que seguir los estudios para tener el producto registrado y su desarrollo dentro de cinco años".
La malaria es una enfermedad endémica en 150 países que provoca entre 300 y 500 millones de casos clínicos cada año, y que mata a más de 3 millones de niños, motivo por el cual, según Alonso, los científicos desean "controlar la enorme carga de muerte, sufrimiento y subdesarrollo que provoca" y que es el paradigma de los países más pobres.
Un tercio de la población mundial vive bajo riesgo de ser picado por el mosquito que transmite la malaria.
Más de 500 millones de personas son infectadas al año y, de los dos millones que mueren, la mayoría son niños africanos menores de cinco años.
La vacuna, que se administra en tres dosis, está dirigida contra la forma del parásito Plasmodium falciparum, que es transmitida en forma de esporozoito por los mosquitos.
La vacuna antimalaria probada por Alonso en Mozambique es la "RPSS/AS02", desarrollada por la farmacéutica GlaxoSmithKline con financiación de Iniciativa para la Vacuna contra la Malaria (MVI, en sus siglas en inglés), una fundación sin ánimo de lucro creada en 1999 y que recibe fondos de la Fundación estadounidense Bill y Melinda Gates.
El ensayo, arrancó en 2000 con la autorización del Ministerio de Salud de Mozambique.
El científico español considera que los resultados del ensayo "permiten desarrollar más estudios para una vacuna eficaz capaz de administrarse a gran escala en el continente africano".
Alonso no descarta que a largo plazo se pueda evitar la enfermedad e incluso erradicar el parásito, pero aseguró que para ello es necesaria la ayuda de los países desarrollados.
El estudio ha demostrado que la eficacia contra la infección primaria con Plasmodium falciparum, el parásito que causa el mayor número de casos de malaria en Africa, fue del 45 por ciento, y la eficacia contra la enfermedad severa fue del 58 por ciento.
Según las explicaciones de Alonso, para dar una idea de lo expuesta que está la población a la malaria, se estima que cada africano de la zona estudiada sufre cada año unas 38 picaduras infecciosas, lo que supone una cada 10 días.
La ejecución del estudio ha costado un millón de dólares, una cantidad pequeña con respecto al esfuerzo que ha costado 15 años de estudio del producto.