El Partido de la Izquierda, única fuerza descartada como posible aliado tanto por el canciller Gerhard Schroeder como por la conservadora Angela Merkel, se presentó como primera fuerza activa de la oposición bajo el liderazgo del ex-socialdemócrata Oskar Lafontaine y el poscomunista Gregor Gysi.
Mientras el resto de fuerzas realizan sus rondas de contacto en busca de una coalición de Gobierno políticamente plausible y con mayoría suficiente para una legislatura estable, la izquierda de Lafontaine y Gysi se estrenó como grupo parlamentario con 54 diputados, frente a los dos únicos escaños que tenía hasta ahora.
"No nos negamos a asumir tareas de gobierno. Pero no hay ningún socio posible con un programa aceptable", afirmó Gysi tras la constitución del nuevo grupo parlamentario, que se llamará "La izquierda".
Por programa aceptable entienden "uno que no incluya seguir adelante con la Agenda 2010, en política interior, ni las misiones de combate, en la exterior", prosiguió Lafontaine, para quien tan "contraria al derecho internacional es la intervención en Afganistán como la de Irak".