Días después que “Isaac” azotó Luisiana y Misisipi con fuertes vientos y lluvias torrenciales, gran parte de un vecindario del sureste de Nueva Orleans sigue anegada y miles de personas carecen de electricidad.
Miles de evacuados seguían en albergues o buscaron refugio con amistades o familiares.
“Mi familia está dividida”, dijo Ángela Serpas, que vive en Braithwaite, una zona que quedó gravemente inundada. Serpas y su hija se están quedando con familiares mientras su esposo e hijo están en Belle Chasse, un área suburbana del distrito.
“Esta es la segunda vez que perdemos nuestra casa. La perdimos también con ‘Katrina’”, agregó.
Al menos siete personas murieron a causa del huracán Isaac, cinco de ellos en Luisiana y dos en Misisipi.