Los ensayos de la nueva vacuna contra la malaria desarrollada en Barcelona revelan que protege a la mitad de los niños, pero este es el nivel máximo que puede ofrecer el tratamiento, por lo que se deben explorar nuevos caminos para poder mejorarla.
“Lo que esta vacuna podría ofrecer técnicamente ya es lo máximo, así que para obtener más nivel de protección habrá que cambiar de aproximación”, explica el doctor colombiano John Aponte, que trabaja en el Centro de Investigación en Salud Internacional de Barcelona (CRESIB).
Los primeros resultados del ensayo clínico de la vacuna RTSS, en la fase III, antes del registro por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se presentaron en octubre y supusieron un hito en la historia de la medicina. Sobre una muestra de niños vacunados entre los 6 y 18 meses, los resultados arrojaron una protección del 56% de los casos frente a la malaria clínica y de un 47% frente a la malaria grave.