El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, presentó un plan de tres puntos con el que buscará reducir al mínimo el número de contagios del VIH, hasta lograr dar por terminada la “epidemia” del sida en la región.
“Hace 30 años, Nueva York era el centro de la crisis del sida. Hoy me siento orgulloso de anunciar que estamos en situación de ser el primer estado del país comprometido a terminar con esta epidemia”, indicó Cuomo en un comunicado.
El objetivo del plan es que en 2020 el número de nuevos infectados por el VIH al año se haya reducido a 750, frente a los 3,000 actuales.
Esa reducción permitiría al estado dejar el número de nuevos casos de VIH por debajo del número anual de muertes vinculadas al sida y dar por terminada la epidemia, dijo el gobernador.
Para ello, Nueva York pondrá en marcha un plan centrado en tres ejes: identificar a los portadores del virus que no han sido diagnosticados y darles acceso a tratamientos, garantizar que todos los infectados son tratados y ofrecer profilaxis preexposición para prevenir la infección en personas de alto riesgo.
En la última década, Nueva York ha logrado reducir en un 40% el número de nuevos casos de VIH.
Según los datos del estado, cada caso de VIH evitado supone un ahorro de unos $400,000 en gastos médicos a lo largo de la vida del paciente.