Una nueva ráfaga de nieve con "efecto lago" empezó a azotar Búffalo, agravando la situación de una ciudad que ya está sepultada en una épica y letal nevada que podría dejar zonas con más de 2,4 metros (8 pies) de nieve para cuando termine.
Pero las penurias meteorológicas de la ciudad aún no han terminado. Las previsiones dicen que un rápido aumento de las temperaturas el fin de semana, con termómetros que podrían alcanzar hasta los 15 grados Celsius (60 grados Fahrenheit), y la fuerte lluvia podría convertir toda esa nieve en inundaciones.
"Esta es una situación extraordinaria", dijo el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, a periodistas tras realizar una visita por la región el miércoles y hablar con los transportistas que habían pasado más de 24 horas atrapados en la carretera. "Empeorará antes de mejorar".
Incluso para Búffalo, un lugar que normalmente se cubre de nieve, esta fue una nevada épica, el tipo de acontecimiento sobre el que se habla a los nietos.
La zona de Búffalo quedó sepultada el miércoles por 1,6 metros (cinco pies y medio) de nieve y se espera que la tormenta de hoy sume otros 60 centímetros (dos pies) de media a última hora del jueves.
"Este es un acontecimiento histórico. Esta tormenta va a romper todo tipo de récords, y eso es mucho decir en Búffalo", dijo Cuomo.
La tormenta llegó tan rápido y con tanta fuerza sobre el lago Erie a principios del martes que atrapó a más de 100 vehículos en un tramo de más de 210 kilómetros (132 millas) de la autopista estatal de Nueva York que seguía cerrada el miércoles.
Se cree que la tormenta causó la muerte a siete personas en el oeste de Nueva York, al menos cuatro de ellos por ataques al corazón. Funcionados del condado de Erie dijeron que hallaron a un hombre de 46 años en su coche, que estaba en una zanja y cubierto de nieve, a unas 24 millas al este de Búffalo. No estaba claro el motivo de su fallecimiento.