El hallazgo de un nuevo mecanismo antibiótico abre el camino a la aplicación de una nueva clase de anti-infecciosos de gran eficacia contra patógenos resistentes a los tratamientos como el bacilo de la tuberculosis, según un estudio divulgado esta semana.
Los investigadores descubrieron cómo tres antibióticos (mixopironina, coralopironina y ripostatina) actúan para destruir bacterias.
Estos componentes químicos son producidos, naturalmente, por ciertas bacterias, que los utilizan para matar otras bacterias, bloqueando en estas una enzima denominada RNAP.
"Estos tres antibióticos son buenos candidatos para la puesta a punto de una gama extendida de agentes antibacterianos", estimó el doctor Richard Ebright, del Instituto de Medicina Howard Hughes, en la Universidad Rutgers (Nueva Jersey, este), principal autor del estudio.
Este avance es muy prometedor, dado que un cuarto de las muertes en el mundo es producto de enfermedades infecciosas y una cantidad creciente de infecciones es provocada por bacterias cada vez más resistentes a los antibióticos, explicó Ebright.
"Desde hace 60 años, los antibióticos son la punta de lanza de la lucha contra las enfermedades infecciosas, pero ahora esta protección se derrumba, lo que hace que haya una necesidad urgente de poner a punto nuevos antibióticos", subrayó el investigador, cuyo estudio fue divulgado en la versión en internet de la revista Cell.
El nuevo tipo de antibióticos, en estudio, podría ofrecer un tratamiento más eficaz y más corto contra la tuberculosis, particularmente difícil de tratar. La gran meta es reducir la duración del tratamiento de seis meses a dos semanas.