Cirujanos de aumento de memoria, policías del clima, granjeros verticales, pilotos, guías y arquitectos... ¡espaciales! Ésas son algunas de las opciones en las que habrá de formarse si quiere un trabajo en el futuro.
Según el estudio The shape of jobs to come (Los trabajos que vienen) realizado por FastFuture, una consultora especializada en tendencias y previsiones del futuro, ésas serán algunas de las profesiones más demandadas de aquí al 2030.
Se calcula que en 20 años el planeta tendrá más de 8.300 millones de personas, habrá que lidiar a diario con el cambio climático, y la escasez de agua corriente y de comida será uno de los rompecabezas más difíciles de solucionar para la comunidad internacional.
Partiendo de un ejercicio de intercambio de ideas acerca de una serie de tendencias en temas económicos, políticos, sociales, demográficos, medioambientales y científicos, se elaboró una lista que se dividía básicamente entre "trabajos que no existen todavía" (por ejemplo, policía del clima) y trabajos que ya existen, pero que serán mucho más predominantes (nanomédicos).
Como muestra la selección de algunos de los trabajos más importantes, ser experto en una sola materia ya no tiene futuro. La combinación de cualificaciones y de habilidades en disciplinas diferentes es una de las tónicas.
Fabricantes de partes del cuerpo. La medicina regenerativa ya está dando sus primeros pasos. En el futuro necesitará personas que combinen cualificaciones médicas, de robótica y de ingeniería.
Nanomédicos. Permitirá una medicina mucho más personalizada, donde los fármacos se administran al lugar dónde se produce la enfermedad.
Farmagranjeros. Conocimientos farmacéuticos que permitan modificar genéticamente las plantas, de forma que los cultivos puedan producir más cantidad de alimentos con mayores cantidades terapéuticas y proteínas. Las posibilidades del futuro incluyen tomates que sirven como vacunas o leches terapéuticas.
Especialistas médicos. Quienes sepan cómo tratar a la tercera edad y prolongar su vida activa durante más tiempo tienen el futuro asegurado.
Cirujanos para el aumento de la memoria. Parece ser que en el futuro se podrá implantar un chip que haga las veces de disco duro del ordenador humano y almacenar allí todas las memorias que el ser humano no es capaz de retener.
Arquitectos, pilotos o guías turísticos... espaciales. Se necesitarán pilotos capaces de dirigir las naves espaciales y diseñadores que permitan ajustar el espacio fuera del planeta Tierra.
Granjeros verticales. El futuro de la producción agrícola es vertical. Cada vez se escucha más la idea de una ciudad contenida en un solo edificio, probablemente un rascacielos de pisos ilimitados, donde la comida se cultiva en las distintas plantas de un edificio.
Especialista en reversión de cambio climático. Habrá cada vez más demanda de profesionales que sean capaces de revertir los efectos más devastadores del fenómeno: personas con capacidad de aplicar soluciones multidisciplinares, como construir paraguas gigantes para desviar los rayos del sol.
Vigilantes de cuarentenas. Las amenazas incumplidas que trajo consigo la gripe porcina dan cuenta de la importancia de tener más profesionales capacitados para luchar contra las epidemias.
Entre otras profesiones innovadoras no menos importantes que tienen que ver con el clima, los derechos y la educación.