EN LA CIUDAD de Panamá las emisiones, ruidos y malos olores hace prácticamente inhabitable algunas áreas, cuyos moradores, en ocasiones, realizan protestas y cierres de calle para exigir la atención de las autoridades.
A raíz de ello, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) elabora una nueva reglamentación en la que se establecerán medidas para evitar ruidos excesivos y se impondrán parámetros estrictos para las zonas residenciales de la ciudad de Panamá.
El director nacional de Protección Ambiental de la ANAM, Guillermo Pugliese, dijo que se está adelantando la elaboración de las normas ambientales para el caso de olores molestos y ruidos excesivos.
Pugliese admitió que algunas zonas de la ciudad capital están afectadas por el ruido, la contaminación y malos olores.
Detalló que en el proyecto algunos de estos lugares de la ciudad serán declarados zonas de silencio y en otros se impondrán límites a la cantidad de ruido que se puede generar.
Reveló que las áreas industriales también serán reguladas para evitar que se construyan fábricas en zonas residenciales.
También planteó que se aplicarán valores máximos para algunas zonas, tomando en consideración estudios técnico científicos.
Trascendió que una vez el anteproyecto de normas se encuentre listo se someterá a una consulta ciudadana por espacio de 60 días, para entonces ponerlo en práctica.
Dijo que se están verificando aquellas áreas denunciadas por la comunidad en donde se encuentran industrias que generan olores y ruidos contaminantes.
Consideró que estas normas deben ser verificadas con gran precisión para evitar la existencia de zonas residenciales que puedan quedar inmersas en puntos donde se produzca algún grado de contaminación.
Recordó que uno de los casos más sonados en este aspecto, lo eran las emanaciones provenientes de la Isla de Taboguilla, pero que este problema fue superado con la cooperación de las autoridades de salud.
Otra de las áreas en la ciudad capital consideradas como de alta contaminación por olores, es la bahía de Panamá en donde se descargan las aguas servidas de la ciudad.
También se incluyen como contaminadas por olores, las zonas donde se encuentran situadas algunas industrias dedicadas al procesamiento de pollo.
En los últimos años las autoridades municipales, de Salud y de la ANAM, han endurecido los operativos de vigilancia para hacer cumplir las normas que protegen a las comunidades.
Se ha dispuesto la aplicación de sanciones ejemplares a las empresas, comercios y compañías que contaminen el medio ambiente. Sin embargo, algunas empresas no cumplen con estas disposiciones.
Entre los puntos objeto de análisis para determinar el grado de contaminación se encuentran chimeneas y superficies utilizadas para retener líquidos. También se revisarán las emanaciones de gases producto de la aglomeración y el manejo de desechos sólidos. Para el análisis se pueden utilizar métodos químicos físicos y sensoriales, con equipo conocido como olfatometría.
Nuevas normas ambientales regularán ruido y olores
En algunos lugares los malos olores impiden desarrollar sus actividades a los ciudadanos.