La remodelación, realizada con una inversión de 150, 000 balboas, permitirá atender a 150 niños en un lugar moderno, totalmente equipado y con la atención de expertos terapistas del Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE).
Para Mary Morgan, presidenta de la fundación, este es un paso más en la labor que realizan desde hace 23 años, cuando lograron un acuerdo con el gobierno.
Actualmente tienen cuatro centros ubicados en San Miguelito, La Chorrera, Puerto Armuelles y Bella Vista. Cada uno cuenta con un grupo técnico dedicado y bien entrenado cuyas especialidades incluyen terapistas físicos, ocupacionales y ortofónicos, además de trabajadores sociales y maestros de educación especial.
Morgan explicó que desde que inició la fundación la idea era preparar a los pequeños con parálisis para que pudieran asistir a escuelas regulares y actualmente tienen muchos egresados de escuelas secundarias e inclusive de la universidad, como es el caso de Mario Quintero, quien fue el primer niño símbolo de la Teletón 20-30 y en la actualidad es un reconocido profesional en el mundo de la contabilidad.
La directora del IPHE, Julia Mora, señaló que este es un trabado técnico educativo que se realiza mancomunadamente y llamó a la comunidad a abrir su mente y corazón para aceptar a los niños con parálisis cerebral tal como son, y ayudarlos.
Las estadísticas señalan que en Panamá existen 15, 000 casos de parálisis cerebral no tratados, el doble del porcentaje de casos per cápita que se registra en países desarrollados. La parálisis cerebral es la discapacidad más común en el país.
A la inauguración asistieron miembros del cuerpo diplomático, del ministerio de Educación y de la a directiva de la Fundación Mary Arias.
Todos los niños que acuden a los centros reciben atención gratis.
La mayoría de los niños con parálisis cerebral no reciben atención alguna debido al elevado costo del cuidado y los tratamientos.
La Fundación Mary Arias es, desde hace 23 años, la institución privada pionera en la practica de la educación inclusiva.
Actualmente se atiende a una población de 650 niños.