El nuevo presidente de Corea del Sur obtuvo un éxito temprano al conseguir que el Parlamento, dominado por la oposición, aprobara ayer a su candidato al cargo de primer ministro, en medio de una creciente tensión por las supuestas ambiciones nucleares de Pyongyang.
Sin embargo, Corea del Norte -que saboteó la toma de posesión de Roh Moo-Hyun el martes al realizar la prueba de un misil que cayó en el mar- mantuvo su retórica belicista, dejando en claro que el nuevo líder surcoreano no debe contar con una luna de miel. El gobierno norcoreano dijo que Estados Unidos se está preparando para la guerra y que un avión espía incursionó en su espacio aéreo.
"Estados Unidos llevó la situación en la Península de Corea a una tensión extrema", dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Norte en un comunicado. "Y ahora se propone realizar ejercicios de guerra nuclear a gran escala en Corea del Sur, bajo las condiciones simuladas de una guerra real".
En el frente local, el Parlamento de Corea del Sur le dio un espaldarazo a Roh al aprobar al ex alcalde de Seúl, el veterano político Goh Kun, como su nuevo primer ministro. Las políticas contra la corrupción que implementó Goh cuando ocupó la alcaldía de la capital le ganaron el apodo de "Señor Limpio".
El voto de la Asamblea Nacional de ayer le abrió el camino a Roh para que designe un gabinete hoy que sea capaz de encarar la crisis nuclear de Norcorea y las diferencias con Washington.