LA ELECCIÓN del domingo último en Argentina marca un nuevo rumbo político y fortaleció al presidente Néstor Kirchner. Su esposa, Cristina Fernández, candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires, superó por más de 25 puntos a su adversaria, Chiche Duhalde, esposa del ex presidente interino Eduardo Duhalde.
Esta victoria no solo fortalece al Presidente en un distrito clave como la provincia, donde hay 4 millones de electores, sino que también derrota al Duhaldismo, corriente peronista que gobernó en Buenos Aires durante los últimos 10 años y que parecía invencible.
Duhalde fue quien llevó a Kirchner a la Presidencia con el fin de derrotar al ex mandatario Carlos Menem, quien parecía volver indefectiblemente a la Casa Rosada en la ultima elección presidencial del 2003. El actual mandatario llegó a la Presidencia pese a haber sido derrotado por Menem por apenas 2 puntos, pero Kirchner nunca pudo legitimar su poder ya que su rival abandonó la carrera presidencial a raíz de que las encuestas le auguraban una caída en la segunda vuelta que se avecinaba.
Nuevo rumbo político
Ahora el presidente Kirchner afianzó su política hacia el FMI.