La NASA lanzará un nuevo satélite en una misión de 424 millones de dólares con el fin de analizar los aerosoles, partículas procedentes de exhalaciones volcánicas, incendios forestales, chimeneas y escapes de automotores.
El satélite Glory fue enviado al espacio en un cohete Taurus XL en la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea.
Una vez que alcance una altitud de 700 kilómetros (440 millas), el artefacto se sumará a la flota de satélites que durante años han recabado información climática.