Un nuevo tratamiento genético contra la enfermedad de Parkinson logró reducir los síntomas del trastorno a largo plazo, afirman científicos en Francia y Gran Bretaña.
La terapia, probada con monos, parece prevenir los movimientos involuntarios y anormales que acompañan a este trastorno con pocos efectos secundarios.
Aunque el tratamiento no es una cura, dicen los investigadores, abre nuevas esperanzas para los millones de personas que sufren esta enfermedad.