Dos ataques suicidas palestinos cobraron ayer la vida de dos israelíes y pusieron fin a seis semanas de relativa calma entre ambas partes, tras una declaración de cese el fuego por grupos radicales palestinos en el marco de un nuevo proceso de paz con apoyo internacional.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dijo tras los atentados en un supermercado israelí y una parada de autobús en Cisjordania que el plan de paz no podría seguir adelante si la Autoridad Nacional Palestina (ANP) no actúa con fuerza contra los radicales.
Dos israelíes murieron y por lo menos 12 personas resultaron heridas ayer en dos atentados suicidas consecutivos en un centro comercial de Israel y en Ariel, una colonia judía de Cisjordania, los más graves desde que los grupos palestinos declararon una tregua a finales de junio. Los ataques, cometidos con 40 minutos de intervalo, costaron la vida también a sus dos autores.
El atentado de Rosh Ha-Ain, al noreste de Tel Aviv, fue reivindicado por las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, un grupo armado vinculado al Fatah de Yasser Arafat, y el movimiento de resistencia islámica Hamas reclamó la autoría del de la colonia de Ariel.
Poco después, Israel y la ANP se responsabilizaron mutuamente de esa ruptura de la tregua de tres meses que decretaron unilateralmente el 29 de junio varios grupos armados, incluidos HAMAS y las Brigadas de Al Aqsa.
Hacia las 06H00 GMT, un kamikaze activó los explosivos que llevaba encima en la entrada de un centro comercial de Ros Ha-Ain.
Un israelí de 43 años murió y otros 10 resultaron heridos, uno de ellos gravemente, según la Cruz Roja.
Cuarenta minutos después, un kamikaze mató a un colono israelí de 18 años e hirió a otros dos, uno de ellos de gravedad, al hacer estallar su coche-bomba junto a la colonia judía de Ariel, en el lugar en que las víctimas hacían auto-stop.
Según las autoridades israelíes, el kamikaze detuvo su automóvil, los guardias israelíes le dispararon y el vehículo estalló. En este ataque, Erez Hershkovitz, de 18 años perdió la vida.
Por otra parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, suspendió ayer la liberación de cerca de 80 presos palestinos después que se registraran ayer dos atentados suicidas de palestinos.
Según informa la prensa local, poco después de producirse los ataques suicidas Sharon ordenó el regreso a las prisiones de los autobuses que transportaban a los presos palestinos a distintos puntos donde serían puestos en libertad.
La mayoría de los presos cuya excarcelación era prevista para ayer cumplían penas por delitos comunes, entre ellos el de permanecer en territorio israelí sin la correspondiente documentación.
Mientras tanto, el emisario estadounidense para Oriente Medio, William Burns, se reunió anoche en Jerusalén con el primer ministro israelí, informaron fuentes diplomáticas estadounidenses.
Las mismas fuentes no informaron sobre el contenido de esta reunión que tuvo lugar en la presidencia del Consejo, en Jerusalén.
Por su parte, el primer ministro palestino Mahmud Abbas responsabilizó a Israel de la posible ruptura de la tregua. "La tregua está amenazada de implosión si Israel continúa sus agresiones contra los palestinos", declaró Abbas en Doha, Qatar.