Un número récord de países se dieron cita en Naciones Unidas para firmar el Acuerdo de París contra el cambio climático y dejar clara la urgencia de actuar contra el calentamiento global.
Al menos 175 Estados, muchos representados por sus jefes de Estado y de Gobierno, sellaron en una gran ceremonia el documento negociado el pasado diciembre en la capital francesa.
Nunca antes tantos países habían firmado una convención internacional de este tipo en el primer día en que el texto se abre para que las naciones comiencen a adherirse.
Para que el acuerdo entre en vigor se necesita ahora que al menos 55 países, que sumen en total el 55% de las emisiones globales, completen el proceso de ratificación.
Quince, en su mayoría pequeños Estados insulares, ya lo hicieron y se espera que a lo largo de este año sigan el camino muchas otras naciones.
En la mayoría de los casos, los países necesitan que el texto sea aprobado por sus parlamentos.
Los dos mayores contaminadores del mundo, Estados Unidos y China, se comprometieron a completar esos procesos este año y, en el caso de Pekín, antes de la cumbre del G20 prevista para septiembre.