El presidente Barack Obama dijo que no es suficiente lamentar el tiroteo ocurrido en la iglesia de Carolina del Sur.
Obama hizo un nuevo llamado enérgico al control de armas de fuego después de la muerte de nueve personas en una iglesia afroestadounidense en Charleston.
El presidente indicó que algunos han malinterpretado sus declaraciones en la Casa Blanca a manera de que parezca que él se ha resignado a que el control de armas no es posible.
Durante la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos en San Francisco, el presidente dijo que no se ha resignado y tiene fe en que con el tiempo el país "hará lo correcto''.
Añadió que las actitudes deben cambiar entre quienes poseen legalmente armas de fuego así como entre quienes no están familiarizados con las armas.
Obama señaló que el Congreso actuará una vez que los ciudadanos insistan en que se tomen medidas, y como ejemplo citó los cambios de la opinión pública respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo y sobre el cambio climático.