La Casa Blanca desarrolló una intensa campaña de cabildeo y anunció que Obama se dirigirá al país el martes por la noche desde la Casa Blanca. El presidente habló con los reporteros al final de una cumbre internacional de dos días, donde trató de conseguir apoyo para una ataque militar contra Siria como castigo por un mortal ataque con armas químicas contra la población civil. Pero pareció salir de la cumbre sin más apoyo del que tenía al comienzo.
Seguridad para penalizar a Assad durante los dos años y medio de guerra civil en ese país.
La Casa Blanca trató de contrarrestar la evaluación de Putin con un comunicado conjunto de Estados Unidos y otros 10 países que anuncian su apoyo ``a los esfuerzos de Estados Unidos'' por hacer cumplir la prohibición internacional sobre el uso de armas químicas. La declaración no especifica el uso de la fuerza militar contra Siria, pero funcionarios estadounidenses dijeron que la intención era mostrar apoyo internacional para ese tipo de respuesta. Los países que firmaron la declaración con Estados Unidos fueron Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudí, España, Turquía y el Reino Unido.
Putin dijo que los esfuerzos de Estados Unidos para una ofensiva militar contra Siria sólo contaban con el apoyo de Turquía, Canadá, Arabia Saudí y Francia.
De hecho, la coalición de Obama no mostraba señales de tener mucha fuerza.