El presidente de EE.UU., Barack Obama, defendió su plan para una reforma migratoria que legalice a la población indocumentada, convencido de que el país está listo para sacarla adelante y de que la medida está "al alcance".
"Estoy acá hoy porque ha llegado la hora de una reforma migratoria integral de sentido común", dijo Obama durante el primer discurso de su segundo mandato, ante un auditorio repleto en la escuela secundaria Del Sol High School.
"Creo que estamos finalmente en un momento en el que la reforma migratoria integral está a nuestro alcance", añadió.
Obama señaló que si bien la reforma migratoria ha sido un asunto divisorio en EE.UU. y que el debate en el Congreso se pondrá "más caldeado", esta iniciativa es necesaria "para que fortalezcamos nuestra economía y el futuro de nuestro país".
"La buena noticia es que por primera vez en muchos años, tanto republicanos como demócratas parecen estar listos para lidiar con este problema juntos", señaló Obama, al subrayar más adelante que ya existe un cimiento "para una acción bipartidista".
En una de las partes más aplaudidas del discurso, Obama dijo que "para que funcione una reforma migratoria, tiene que quedar claro desde el principio que habrá una vía para la (eventual) ciudadanía".
Según explicó Obama, la reforma migratoria debe incluir: el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, una vía para la eventual legalización y ciudadanía de los indocumentados.