Aunque sabe que no podrá aspirar a un nuevo periodo presidencial, Barack Obama hace campaña política a su manera. Consciente de la importancia del electorado hispano, llegó al sur de la Florida para cimentar su legado y ratificar su mensaje de que sigue empecinado en ayudar a la comunidad de inmigrantes, pese a la resistencia de la oposición republicana.
Pero el viaje de Obama para asistir a un foro repleto de hispanos sin permiso de residencia en el país dejó en claro también que la inmigración será un tema obligatorio para las elecciones de 2016.