El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró estar dispuesto a negociar sobre cualquier aspecto del presupuesto federal con los republicanos, pero no bajo la amenaza de la suspensión de pagos ni de la paralización parcial de la Administración, que ya cumple una semana.
El presidente aseguró: “no hay ningún tema sobre el que no esté dispuesto a trabajar, negociar y llegar a un compromiso de sentido común”, pero rechazó las circunstancias en las que los republicanos quieren alcanzar sus objetivos.
“No vamos a negociar bajo la amenaza de causar un daño mayor para nuestra economía y las familias de clase media. No vamos a negociar bajo la amenaza de una paralización prolongada hasta que los republicanos obtengan el cien por cien de lo que quieren”, dijo durante una visita a la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (Fema).
“No vamos a negociar bajo la amenaza de una catástrofe económica que economistas y ejecutivos advierten que puede ocurrir si el Congreso opta” por la suspensión de pagos, añadió el presidente ante algunos de los trabajadores de la Fema que fueron suspendidos de empleo y sueldo a causa del cierre, pero tuvieron que regresar al trabajo por la amenaza que supuso esta semana la tormenta tropical Karen.
El presidente estadounidense subrayó la pérdida de servicios que están sufriendo los ciudadanos y llamó al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, a que someta a voto el proyecto de ley para una financiación temporal sin condicionantes.
“Tengo la muy fuerte sospecha de que hay suficientes votos” para aprobar la legislación, dijo.
Esta semana, los demócratas en la Cámara comenzaron a circular una petición para lograr una mayoría simple con el apoyo de al menos 18 republicanos que se sumen a su propuesta, y lograr así aprobar la ley de presupuesto temporal sin modificaciones.
Sin embargo, Boehner ya advirtió en una entrevista para el canal ABC, que la líder de la minoría demócrata en la Cámara, Nancy Pelosi, aún no ha podido lograr los votos necesarios.