El presidente de EE.UU., Barack Obama, lanzó un llamamiento para aumentar las exportaciones, y en este sentido instó a sacar adelante los tratados de Libre Comercio pendientes con Corea del Sur, Colombia y Panamá.
En su discurso sobre el Estado de la Unión, a "ganar el futuro" con medidas como una congelación de los gastos presupuestarios no obligatorios o inversiones en energías limpias, Obama fijo la meta de que para 2035 el 80 por ciento de la electricidad provenga de fuentes de energía limpias.
Obama empezó con una alusión al tirote de Tucson el día 8, en el que murieron seis personas y catorce quedaron heridas, entre ellas la congresista Gabrielle Giffords, cuyo escaño permanecía vacío.
También prometió reducir la duplicación de funciones en la Administración, para conseguir un Gobierno más eficaz y menos costoso.
Pero al tiempo que proponía recortes fiscales, insistía en la necesidad de continuar las inversiones en educación, infraestructuras e innovación para mantener el liderazgo del país y generar empleo.
"Las reglas han cambiado. En una generación, las revoluciones tecnológicas han cambiado el modo en que vivimos, trabajamos y comerciamos", señaló.
Aunque brevemente, abordó también la política exterior, donde expresó su apoyo al levantamiento en Túnez y aseguró que la red Al Qaeda se encuentra más perseguida que nunca en Pakistán.
Anunció igualmente un viaje a Brasil, Chile y El Salvador en marzo.