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Obama no negociará con el Congreso bajo ‘amenazas’

Obama dijo que lo único que está evitando (que se resuelva esta crisis) es que John Boehner no ha sido capaz de decir no a una facción republicana. La combinación de la suspensión de operaciones del Gobierno y la entrada en vigor del nuevo seguro médico sacan a la luz las tensiones políticas.


Washington (EFE/AP) / EFE

Detalle

  • Muchos republicanos no tienen problema con la suspensión de las operaciones del Gobierno. Pero otros temen que el partido se esté encaminando a otra debacle electoral como la ocurrida en las elecciones presidenciales de 2012.
  • El impasse en torno al plan de salud del presidente estadounidense, Barack Obama, puede así llegar a ser un momento clave que determina el rumbo que toma el partido.

Realidades

  • 20,000 a 30,000 solicitudes de visa no pudieron ser procesadas diariamente durante los 27 días que duró el cierre de 1995.
  • 3 o 4 semanas de cierre gubernamental, según la agencia crediticia Moody’s, causaría un recorte del 1.4% del crecimiento trimestral estadounidense.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, no negociará con los republicanos bajo la “amenaza” de un cierre indefinido de la Administración federal o de la suspensión de pagos si no se logra un acuerdo para elevar el techo de la deuda, advirtió su portavoz, Jay Carney.

Obama “solo está pidiendo que el Congreso cumpla con sus obligaciones”, afirmó Carney en su rueda de prensa diaria, y esa postura es la que mantendrá hoy durante su reunión en la Casa Blanca con los principales líderes demócratas y republicanos en el Capitolio.

El portavoz criticó a los republicanos por tener “de rehén al Gobierno y a la economía”, en el segundo día de paralización parcial de las actividades de la Administración federal por falta de fondos, algo que no ocurría desde 1996.

En la reunión en la Casa Blanca también estará presente el secretario del Tesoro, Jack Lew, quien alertará a los legisladores del impacto de la amenaza de la suspensión de pagos que se producirá si no se logra antes del 17 de octubre un acuerdo para elevar el techo de la deuda pública.

El Congreso debe aprobar el aumento de ese techo “sin demora ni dramas”, insistió Carney.

“No queremos ni siquiera contemplar lo catastrófica que sería una suspensión de pagos”, añadió.

Después de que la Casa Blanca anunciara que Obama canceló parte de la gira por Asia que realizará a partir de este sábado debido a esta crisis presupuestaria, Carney reiteró que el presidente “tiene la intención” de hacer ese viaje, que le llevará a Indonesia y Brunéi.

Ese viaje “es importante”, enfatizó el portavoz, quien rehusó especular sobre si se cancelará en su totalidad si la Administración sigue cerrada el sábado, día en que Obama debe partir.

A esta situación de paralización parcial de la Administración se ha llegado a causa de la falta de acuerdo en el Congreso para aprobar fondos para financiar al Gobierno en el nuevo año fiscal, que comenzó el martes.

El ala más conservadora de los republicanos, fundamentalmente el movimiento Tea Party, busca condicionar esa financiación a retrasos en la aplicación de la reforma sanitaria, algo que rechazan los demócratas y el propio Obama.

El presidente se reunió a puerta cerrada en la Casa Blanca con 14 directores ejecutivos de las mayores firmas financieras del país.

Al término de ese encuentro, el consejero delegado del banco Goldman Sachs, Lloyd Blankfein, explicó a los periodistas que hubo un “consenso” acerca de evitar cualquier situación que “dañe” la recuperación económica de Estados Unidos.

En el país “hay precedentes de un cierre de la Administración, pero no hay precedentes de una suspensión de pagos”, advirtió Blankfein.

Advertencia

Barack Obama advirtió que los republicanos están dispuestos a permitir que el país entre en suspensión de pagos y que Wall Street debería estar preocupado ante las “profundas” consecuencias que tendría no aumentar el techo de la deuda a mediados de mes.

“Cuando tienes una situación en la que una facción está dispuesta a incumplir potencialmente con las obligaciones del Gobierno de Estados Unidos, estamos en problemas”, dijo Obama en una entrevista con la cadena CNBC.

“Creo que (en Wall Street) deberían estar preocupados” por el cierre del Gobierno y la proximidad de una nueva crisis sobre la deuda, aseguró el mandatario.

Presiones

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, ofreció la posibilidad de realizar una nueva ronda de negociaciones sobre el presupuesto si los republicanos de la Cámara aprobaban la ley de gastos y el Gobierno pudiera reabrir.

El senador Reid propuso que se negocie la aprobación de una resolución presupuestaria que puede servir como un modelo para una futura ley de presupuesto.

Los demócratas han estado presionando para que se realicen negociaciones oficiales sobre esa resolución presupuestaria desde hace algún tiempo, pero los republicanos se han resistido y han dicho que por ningún motivo van a negociar la imposición de más impuestos.

Los republicanos piden que se retrase la aplicación de la ley de salud que obliga a que las personas compren un seguro médico, a condición de que se aprueben las partidas presupuestales y el Gobierno vuelva a operar.

También se menciona que el presidente y los demócratas en general han apelado también a una retórica incendiaria, al tildar a los republicanos de chantajistas, anarquistas, extorsionistas y otras cosas.

Otros planes

Por su parte, los líderes republicanos de la Cámara anunciaron un plan para aprobar cinco proyectos de ley para permitir la financiación de sectores del Gobierno que son muy populares, como los parques nacionales, el procesamiento de reclamos de parte de los veteranos de guerra, el pago de los funcionarios en Washington, la investigación médica y para pagar los salarios de los miembros de la Guardia Nacional.

La Casa Blanca dijo que vetaría inmediatamente esas leyes, ya que no le parecía aceptable permitir que el Gobierno funcione de manera fragmentada.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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