El presidente de EE.UU., Barack Obama, reafirmó ayer su apoyo al depuesto mandatario de Honduras, Manuel Zelaya, pero indicó que, pese a los esfuerzos de su país, no puede "presionar un botón y reinstaurarlo".
Sin embargo, en mesa redonda con medios en español, entre ellos EFE, Obama calificó de irónico que "algunos de los que han criticado la injerencia de EE.UU. en América Latina, se quejen ahora de que no está interfiriendo lo suficiente".
"No puedo presionar un botón y de repente reinstaurar al señor Zelaya", dijo Obama, al repetir que, desde que sucedió el golpe el pasado 28 de junio, EE.UU. fue "muy claro" al indicar que era "ilegal".
Por otra parte, al dirigirse a quienes alegan que EE.UU. hace lo que le da la gana en Centroamérica, dijo: "les recordaría que parte del cambio de actitud hacia Centroamérica es que íbamos a trabajar en alianza con otros países y no íbamos a dictar lo que sucede con nuestros vecinos. Eso es lo que estamos haciendo".