El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó que su Gobierno procederá adelante con una reforma exhaustiva del sistema migratorio que “refleje nuestros valores como un Estado de Derecho y un país de inmigrantes”.
En un discurso sobre inmigración en la Facultad de Diplomacia de la Universidad Americana en Washington, ante unas 250 personas, Obama aseguró que su Gobierno no irá posponiendo la reforma de un sistema “fundamentalmente fracasado”.
Obama insistió en que una reforma migratoria debe contar con una vía para la legalización de los indocumentados, pues poner todo el énfasis en la seguridad en la frontera y detener y expulsar a los once millones de ilegales es “imposible desde el punto de vista logístico y salvajemente caro”.
El sistema actual para permitir la entrada de inmigrantes legales, subrayó, también ha fracasado, pues ha dado lugar a grandes colas y a menudo deja fuera a candidatos aptos debido a su alto costo y la necesidad de contratar abogados.
La mayoría de los estadounidenses y de los legisladores demócratas, aseguró, “están preparados” para una reforma que incluya una vía para la regularización de los cerca de once millones de indocumentados que se calcula que se residen en EE.UU.; multas para los empresarios que contraten a ilegales y que refuerce la seguridad en la frontera.