El presidente de EE.UU., Barack Obama, salió reforzado tras su discurso sobre el tiroteo de Tucson, en el que lanzó un llamamiento a una nueva era política “más civilizada” y de mayor unión.
Las reacciones a las palabras del mandatario en la Universidad de Arizona, en Tucson, fueron mayoritariamente positivas, tanto en la izquierda como entre la derecha.
Uno de los principales críticos del presidente, el comentarista conservador Glenn Beck, declaró en la cadena “Fox News” que “este es probablemente el mejor discurso que haya dado, y con toda sinceridad gracias, señor presidente, por convertirse en el presidente de Estados Unidos de América”.
Por su parte, el diario “The New York Times” considera en su editorial que la alocución “posiblemente fue uno de los mejores y más alentadores discursos” de Obama.
El presidente estadounidense tenía ante sí una misión compleja en la ceremonia de homenaje a las víctimas, seis muertos y catorce heridos, en el tiroteo del sábado: consolar a los ciudadanos y ofrecer esperanza.
“En un momento en el que nuestro discurso se ha polarizado tan drásticamente, cuando estamos demasiado dispuestos a echar la culpa de todo lo malo en el mundo a quienes piensan de modo diferente, es importante que paremos un momento y nos aseguremos de que nos hablamos los unos a los otros de manera que cure, no que hiera”, instó el presidente estadounidense.