El presidente de EE.UU., Barack Obama, se desplazó a la sede de la FEMA, la agencia encargada de la respuesta a los desastres naturales, para seguir la evolución del huracán "Irene".
A su llegada a las instalaciones de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA), Obama, acompañado de la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y su asesor para la seguridad interna, John Brennan, aseguró: "Todos ustedes están haciendo un gran trabajo".
"Evidentemente, esta va a ser una situación muy incierta", agregó el presidente.
Obama, quien concluyó de modo anticipado la pasada noche sus vacaciones en la isla de Marthas Vineyard para regresar a Washington, celebró ayer una conferencia telefónica con Napolitano y el director de FEMA, Craig Fugate, entre otros, para recibir información actualizada sobre el huracán, informó la Casa Blanca.
Napolitano advirtió a los ciudadanos a "tomarse en serio las advertencias".