El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, partió hoy de la base aérea de Andrews en las afueras de Washington rumbo a Nueva Orleans para realizar una visita a la zona afectada por el vertido de crudo en el Golfo de México.
Según la cadena de televisión CNN, el mandatario contempla realizar un viaje en helicóptero para ver la magnitud de la mancha de petróleo si las condiciones meteorológicas lo permiten una vez que llegue a la zona.
La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, recordó hoy que las condiciones meteorológicas han sido adversas y han impedido las quemas controladas de crudo y dificultado las tareas para extraer el petróleo de la superficie.
La mancha, con una superficie de casi 10.000 kilómetros cuadrados, como la isla de Puerto Rico, ya ha comenzado a teñir de negro los humedales del estado de Luisiana y a dañar a las aves que se posan allí durante su trayecto migratorio.
La que amenaza con convertirse en una de las peores tragedias ecológicas de la historia arrancó el pasado 20 de abril tras la explosión de una plataforma petrolífera y su posterior hundimiento dos días después.
British Petroleum, concesionaria de la plataforma, estima que el pozo marino vierte cada día unos 800.000 litros de petróleo al mar.