La obesidad severa puede acortar la vida de las personas entre ocho y diez años, un efecto comparable al del tabaco, según revela un estudio publicado en Internet por la revista médica "The Lancet".
El estudio, dirigido por Richard Peto y Gary Whitlock, de la Unidad de Estudios Clínicos de la Universidad de Oxford, se realizó con base en datos de casi 900.000 adultos de Europa Occidental y Norteamérica con una media de edad de 46 años y un índice de masa corporal (IMC) medio de 25.
Los investigadores constataron que un IMC -relación entre el peso y la altura- superior al ideal de 22,5-25 kg/m2 conduce a un aumento de la mortalidad, con un riesgo superior, lógicamente, para los más obesos.