Los obispos que están participando en el sínodo vuelven a coincidir en sus propuestas, publicadas ayer, en que es necesario dar acogida a todas las nuevas situaciones familiares, pero persisten divisiones en otros temas.
Los Círculos menores, los grupos por idiomas en los que se han dividido los participantes en el sínodo, redactaron y votaron cada uno un texto con propuestas para elaborar la llamada Relatio Synodi, documento final del sínodo.
En estas relaciones, conocidas ayer, los obispos han matizado algunos aspectos que no gustaron de la Relatio Post Diceptationem, el resumen de las intervenciones, y que provocó las críticas del sector más conservador, que no se mostró de acuerdo con muchas de las afirmaciones que contenían y las interpretaciones de los medios.
Por ello, ayer en el Aula del Sínodo se vivió un intenso debate entre quienes preferían que no se divulgasen estos textos, aunque la mayoría votó a favor.
En los documentos, uno de los puntos comunes es que la Iglesia debe ser una casa de acogida para todos, para que nadie se sienta rechazado.