Los jerarcas de la Iglesia Católica en Venezuela advirtieron ayer sobre un posible "colapso nacional" ante la creciente violencia política, y rechazaron la represión "desmesurada" de protestas opositoras, en favor de un referendo contra el presidente Hugo Chávez.
"Rechazamos la violencia venga de donde venga, denunciamos las desmesuradas represiones por parte de las fuerzas de seguridad y el trágico saldo de muertos, privados de libertad, torturados y humillados", dijo la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) en un comunicado leído por su presidente, el obispo Baltazar Porras.
Chávez y sus adversarios están enzarzados en una agria batalla política y legal en torno al referendo, que la oposición solicitó desde el año pasado con el respaldo de millones de firmas, pero que el militar retirado dice que no puede celebrarse porque la petición opositora fue un "fraude".
Decisiones recientes de la autoridad electoral del país, que enviaron a revisión adicional un tercio de los 3.4 millones de rúbricas en pro del referendo, dispararon en febrero y marzo protestas callejeras contra el gobierno, que fueron reprimidas por militares y policías dejando un saldo de al menos nueve muertos.