Los países de la OEA adoptaron una nueva estrategia para combatir las drogas en el continente, que insiste en el respeto a los derechos humanos y la consideración de la adicción como una enfermedad crónica.
Los miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) se comprometieron además a revisar y actualizar la estrategia anterior -creada hace 13 años-, a fortalecer el papel de las autoridades nacionales, a impulsar las campañas públicas y fomentar la cooperación internacional.
La nueva estrategia, que responde al llamamiento que hizo el secretario general José Miguel Insulza hace un año, se basa en los principios del pleno respeto al Derecho Internacional y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según la OEA.