Las delegaciones trabajaron el fin de semana contrarreloj para dar los últimos retoques a sus intervenciones ante el foro interamericano de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tratará el lunes de zanjar definitivamente el conflicto bilateral que se inició a comienzos de marzo entre Colombia y Ecuador.
En principio, todo está listo en la sede de la OEA en la capital estadounidense, dado que la comisión que visitó ambos países para analizar la incursión colombiana en territorio ecuatoriano ya ha acabado su informe final y lo ha presentado al Consejo Permanente con sus correspondientes recomendaciones.
Sin embargo, aún falta el texto de la resolución que los cancilleres prevén emitir hoy.
Si en las próximas horas no se resuelven los términos del texto la reunión del hoy promete convertirse en un escenario de alto voltaje en lugar de una plataforma de fraternidad y de celebración del fin de la crisis.
Los embajadores de Colombia y Ecuador ante la OEA, Camilo Ospina y Efrén Cocios, respectivamente, tratan de aunar criterios en torno al texto, cuya versión inicial ha sido propuesto por el organismo hemisférico como punto de partida para las negociaciones.
La tarea no se presenta fácil, pues Ecuador y Colombia discrepan sobre algunos aspectos y cada uno quiere introducir su punto de vista, que no agrada demasiado a la otra parte.