Milicianos árabes enterraron ayer los cuerpos de sus camaradas, que estaban entre las al menos 20 personas que murieron cuando misiles estadounidenses alcanzaron una casa cercana a la frontera con Afganistán, dijeron funcionarios paquistaníes.
Estados Unidos ha lanzado una ráfaga de ataques en semanas recientes contra presuntos objetivos de al-Qaida y el Talibán en el noroeste de Pakistán, lo cual tensa las relaciones entre los dos aliados antiterroristas.
Pakistán no ha deseado o no ha sido capaz de eliminar bastiones de rebeldes a los cuales se atribuye el incremento de la violencia en ambos lados de la frontera. La región es un posible escondite del líder de al-Qaida Osama bin Laden.
Dos funcionarios paquistaníes de Inteligencia dijeron que 14 milicianos talibanes y ocho árabes murieron en el ataque.