El ataque de las FARC, ocurrido cerca de la frontera con Ecuador, con un saldo preliminar de nueve policías fallecidos, es el último episodio de una ofensiva guerrillera en Colombia que ha matado al menos a 37 miembros de las fuerzas de seguridad en apenas diez días.
Las autoridades no ocultan su preocupación por el recrudecimiento de la violencia en el país, especialmente en varias regiones del suroeste, desde que el presidente Juan Manuel Santos asumió el poder el pasado 7 de agosto, hace poco más de un mes.
El ataque de las FARC, en el departamento selvático de Putumayo, se produjo cuando presuntos guerrilleros de las FARC intentaron ingresar con fusiles, ametralladoras y explosivos al casco urbano del municipio de San Miguel fronterizo con Ecuador.