El primer oficial de un barco se declaró culpable de los cargos de que él y el capitán causaron la muerte de tres inmigrantes indocumentados mientras trataban de ingresarlos a Estados Unidos de contrabando.
Registros judiciales muestran que Leon Brice Johnson emitió declaraciones de culpabilidad por varios cargos federales, entre ellos el de contrabando de extranjeros resultante en muertes, homicidio agravado, asociación ilícita y cargos relacionados con drogas.
Su fase de sentencia fue programada para el 16 de mayo. Johnson enfrenta hasta cinco penas de cadena perpetua.
Las autoridades arrestaron a Johnson y al capitán del barco, Rickey Thompson, en diciembre de 2006 después de que su barco sufrió averías mientras el mar estaba picado frente a las costas de la Florida, en momentos en que introducían ilegalmente a varios inmigrantes desde las Bahamas.