Oficiales de alto rango de inteligencia en la prisión de Abu Ghraib de Bagdad ordenaron a los guardias usar perros sin bozal para intimidar a los prisioneros, señala el Washington Post ayer.
Dos de ellos apostaban incluso a quién lograba usar mejor los perros para hacerlos orinarse encima de los prisioneros, afirmó un militar que participaba en los interrogatorios.
Las declaraciones obtenidas por el Post parecen ser la primera indicación de que los tratamientos fueron autorizados por oficiales de mayor rango.