Moscú expresó ayer que está dispuesto a atacar bases terroristas "en todo el mundo" y ofreció 10 millones de dólares por toda información que haga posible "neutralizar" a los jefes de la rebelión separatista chechena Aslan Masjadov y Chamil Basaiev, acusados por Rusia de estar detrás de la toma de rehenes de Beslan.
Al mismo tiempo, la cadena rusa NTV difundió brevemente el martes por la noche imágenes inéditas de la toma de rehenes, filmadas por el comando terrorista en el gimnasio donde 1,200 personas estaban retenidas como rehenes.
Se ve a centenares de rehenes sentados en un tenso silencio, niños aterrorizados, terroristas con los rostros cubiertos colocando explosivos en los muros.
Las autoridades acusaron a Masjadov y Basaiev de estar tras la toma de rehenes de Beslan.
El Kremlin ofreció recompensas millonarias por los líderes de la guerrilla, esta es la mayor recompensa que se ofrece en Rusia por los cabecillas chechenes y la primera vez que quien la ofrece es el FSB.
La máxima recompensa que se había ofrecido era de cinco millones por Basáyaev, considerado en Rusia el "terrorista número uno", y 50,000 dólares por Masjádov, elegido en 1996 presidente de la Chechenia independiente.
El FSB destaca que dichos "líderes de bandas armadas" son buscados por la Justicia desde hace años y han cometido "actos terroristas inhumanos en territorio de la Federación de Rusia, que condujeron a pérdidas irreparables".