La región central de Estados Unidos deberá capear una nueva tormenta invernal, en momentos que cientos de miles de personas permanecen aún sin electricidad tras un temporal letal que derribó postes del tendido eléctrico, partió árboles y obstaculizó las carreteras.
El sistema podría complicar los esfuerzos de recuperación a unos 500,000 negocios y casas de Oklahoma, Kansas y Misurí, que no tienen electricidad después que la primera tormenta dejó a oscuras a un millón de clientes.