La tormenta tropical Olaf golpeó ayer la costa mexicana del Pacífico provocando lluvias y oleaje alto en los estados de Jalisco y Colima, donde decenas de personas tuvieron que abandonar sus hogares y algunos caminos locales quedaron bloqueados por el deslave de cerros.
A la entrada a tierra de Olaf, que horas después se degradó a depresión tropical, se registraron oleajes de hasta cuatro metros de altura y lluvias fuertes con tormentas eléctricas que afectaron las zonas marítimas de ambos estados. También se registraban nubosidades y lluvias en los estados mexicanos de Michoacán, Nayarit y en el sur de Sinaloa.
En tanto, la depresión tropical Larry dejó a su paso en el sureste del país y el Golfo de México destrozos en al menos cuatro estados, entre ellos el empobrecido Chiapas, donde torrenciales lluvias forzaron a miles de personas a dejar sus hogares luego de inundaciones de hasta dos metros de altura.
Unas 100 personas tuvieron que ser rescatadas en helicópteros y lanchas en varios municipios de Chiapas, sobre todo en la capital estatal, Tuxtla Gutiérrez, donde el desbordamiento del río Sabinal causó que viviendas y comercios fueran arrastrados por las aguas sin control.
La depresión tropical Nora también se debilitaba mientras continuaba desplazándose lentamente por aguas del Pacífico, rumbo a la península de Baja California.