La violencia recrudeció el fin de semana en Colombia con la muerte de al menos 40 personas entre guerrilleros, paramilitares, policías y civiles, en hechos registrados en distintos sitios del país, informaron ayer las autoridades.
Según ese reporte, la oleada de violencia cobró la vida de 27 rebeldes de las FARC y el ELN, seis civiles, tres policías y cuatro paramilitares de extrema derecha. Diecinueve rebeldes del ELN murieron ayer en enfrentamientos librados en una zona rural de la localidad de Bosconia (880 km al norte de Bogotá), dijo un portavoz del Ejército, que indicó que los choques ocurrieron en el contexto de una ofensiva de las tropas.
Ocho miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) también fueron abatidos y 16 más capturados entre el sábado y ayer en choques registrados en las ciudades de Medellín (noroeste) y Florencia (sur), y en los municipios de Tame (noreste) y Puerto Asís (sur).
Entretanto, cinco campesinos fueron asesinados por un escuadrón armado en el municipio de Guayabal de Síquima, informó la Policía. Las FARC, el ELN y las AUC son consideradas por la comunidad internacional y las autoridades colombianas como terroristas.