El primer ministro israelí, Ehud Olmert, prometió al ministro egipcio de Exteriores, Ahmed Abu Gheit, evitar una escalada de la violencia en Gaza y proseguir con los esfuerzos para reanudar las negociaciones de paz con los palestinos.
El jefe del Gobierno israelí autorizó a las Fuerzas Armadas a responder a los milicianos palestinos que disparan sus cohetes Al Kasam contra la población civil en el sur de Israel, pero en todo lo demás seguirán obligados a respetar el alto el fuego pactado hace un mes.
Los sismos tuvieron su epicentro en las cercanías de Pintung, en el extremo sur de la isla, a 21.9 kilómetros de profundidad, según el Servicio Meteorológico Central de Taiwán.
El servicio de Vigilancia Geológica de los Estados Unidos y la Agencia Meteorológica de Japón también informaron del temblor, cuya intensidad calcularon en 7.1 grados en la escala de Richter, y advirtieron sobre la posibilidad de que generara un tsunami en el océano Pacífico en dirección a las islas Filipinas.
Sin embargo, tres horas después Hiroshi Koide, de la sección de sismos de la Agencia Meteorológica nipona, señaló que las olas gigantescas propias de un tsunami "no se han materializado" y que "el peligro ha pasado".
Dicha valoración fue confirmada por el Sistema de Alerta del Pacífico y la Red Sísmica española, que señaló a EFE que no se esperaba un tsunami en la zona.
El Centro de Alarma de Tsunamis del Pacífico, sin embargo, seguía sin descartar que se originara un tsunami.
El terremoto más devastador de los últimos cien años en Taiwán afectó al centro de la isla el 21 de septiembre de 1999 con una magnitud de 7.3 grados en la escala de Richter y causó la muerte de más de 2, 400 personas.