El primer ministro israelí, Ehud Olmert, garantizó ayer al presidente palestino, Mahmud Abás, en una reunión que mantuvieron en Jerusalén, que Israel no permitirá que se produzca una crisis humanitaria en Gaza.
Mientras tanto, Israel reinició ayer las entregas de combustible para la única planta eléctrica de Gaza, que había interrumpido la pasada semana y retomado dos días después de manera excepcional. Sin embargo, si las milicias palestinas siguen lanzando cohetes artesanales se volverá a limitar las entregas.