La Organización Mundial del Comercio (OMC) destacó hoy que El Salvador ha mantenido en los últimos años su política de liberalización comercial, que se ha reflejado en aspectos como la modernización de las aduanas, así como en la transparencia de los reglamentos técnicos y medidas fitosanitarias.
En un análisis divulgado hoy sobre la política de comercio salvadoreña, como parte de un examen periódico al que deben someterse todos los países miembros de la Organización, los expertos de la OMC realzan también la eliminación de trabas para la obtención de licencias de importación y mejora de la política de competencia y contratación pública.
En el sentido contrario, señalaron que el país centroamericano ha mantenido su estrategia de conceder reembolsos a los exportadores, así como privilegios fiscales a través de zonas francas, "lo que da lugar a la existencia de subvenciones y ventajas fiscales que distorsionan los incentivos económicos".
El Salvador comercia sobre todo con interlocutores comerciales con los que tiene acuerdos preferenciales, al punto que estos recibieron casi el 90 por ciento de todas sus exportaciones y fueron el origen de dos tercios de las importaciones en 2008.
Además de ser miembro del Mercado Común Centroamericano, ese país tiene acuerdos de libre comercio con Chile, Estados Unidos, México, Panamá, Taiwán y República Dominicana, aunque el que ha suscrito con Washington es de lejos el más importante.
Entre las medidas destacadas, el informe de la OMC explica que la modernización de las aduanas ha pasado por la aplicación de técnicas de gestión de riesgo, la extensión del uso de tecnologías de la información y la creación de una ventanilla única para los importadores.
Esto último, agrega, ha permitido que los plazos de despacho de aduana hayan caído por debajo del promedio, incluso comparado con los países de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE).
Asimismo, el análisis considera positivo que se haya reforzado el marco legislativo e institucional relativo a la política de competencia, lo que permite alejar la tendencia "a la concentración" y a la "limitación de la competencia" que es usual en los mercados pequeños como el salvadoreño.
Entre 2003-2008, el PIB real de El Salvador creció una media del 3,1 por ciento anual, una evolución que se atribuye al crecimiento de la demanda interna sostenida por las remesas.
Sin embargo, la OMC anota que desde mediados de 2008 se observa "un marcado descenso" del crecimiento en vista de la caída de las remesas causada por la crisis económica internacional.
Se calcula que en 2009, el PIB se contrajo el 2,5 por ciento, según el informe.