La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la nueva enfermedad conocida como neumonía atípica no estará controlada hasta que se averigüe qué ha ocurrido en China, país que concentra la mayor parte de los casos detectados.
El director ejecutivo del programa de enfermedades contagiosas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), David Heymann, explicó ayer, en la sede de la ONU, que existen todavía muchas incógnitas por desvelar sobre esta enfermedad, dado el poco tiempo que ha transcurrido desde su detección.
Según dijo, "es una nueva enfermedad y no sabemos porqué unas personas transmiten la enfermedad más fácilmente que otras, ni cuántas vías de transmisión existen" para esta enfermedad, conocida como Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS, por sus siglas en inglés).
Entre tanto, la expansión de la neumonía atípica continúa imparable en Hong Kong, donde ayer murieron nueve personas, con lo que se eleva ya a 56 el número de fallecidos por esta extraña enfermedad, de la que se han confirmado otros 42 casos. Las últimas víctimas han sido cinco hombres de entre 45 y 84 años y cuatro mujeres, tres de ellas entre 32 y 37 años, informaron las autoridades del territorio.