Las nuevas normas que regulan a las Organizaciones No Gubernamentales extranjeras en Ecuador, que propugnan un mayor control de sus proyectos y su financiamiento y prohíben el proselitismo, han generado incertidumbre entre algunas de ellas.
La Secretaría Técnica de Cooperación Internacional (Seteci) de Ecuador se reunirá hoy con organizaciones no gubernamentales (ONG) españolas e italianas para presentarles las nuevas reglas, contenidas en un decreto emitido el pasado 5 de julio.
Diez días antes, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó que algunas ONG “son de extrema derecha”, en su mayoría norteamericanas, y pretenden “desestabilizar a los gobiernos progresistas”.
El presidente añadió que otras que trabajan en la frontera norte “son cómplices” de grupos irregulares.
El nuevo decreto prohíbe realizar actividades que “atenten contra la seguridad y paz pública” o efectúen “labores lucrativas, de injerencia política y/o proselitista”.
Las ONG tienen cerca de 15 días para informar al Gobierno sobre “sus planes operativos”.