La Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), una de las organizaciones del exilio en Miami, inició ayer una campaña política para que el Congreso estadounidense apruebe la suspensión temporal en las restricciones de viajes y el envío de remesas a Cuba.
La moratoria de varios meses, que solicita este y otros grupos del exilio cubano, pretende facilitar la ayuda directa a familiares y damnificados en la isla, luego del paso de los ciclones "Ike" y "Gustav".
Francisco "Pepe" Hernández se reunió en Washington con varios congresistas del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes para explicar la necesidad de modificar las actuales restricciones con que se enfrenta la comunidad cubanoamericana para viajar y enviar remesas a la isla.
La FNCA obtuvo una "licencia adicional", otorgada por el Departamento del Tesoro de EE.UU. que les permite enviar directamente remesas de hasta un máximo de 250.000 dólares a la isla.
Sin embargo, solo dos días después de ponerse en marcha el programa (el pasado miércoles 10 de septiembre) se había cubierto ya la cantidad permitida, señaló la FNCA.
Por ello, la organización solicitó el pasado lunes una ampliación de dicha licencia y se halla todavía a la espera de que le sea concedida por el Gobierno de Estados Unidos.