Personal de la ONU utilizó ayer un "pequeño corredor humanitario" que fue abierto desde Goma hasta Kibali para llevar ayuda a miles de desplazados por los combates de los últimos días entre el ejército de la República Democrática del Congo (RDC) y fuerzas rebeldes.
Así lo anunció la portavoz de Unicef, Veronique Taveau, quien precisó que los cooperantes aportarán la primera ayuda de emergencia a la localidad de Kibali, capital de la provincia Kivu Norte, escenario de los enfrentamientos.
Taveau no pudo precisar quiénes habían autorizado el paso de los representantes de la ONU porque "aún no sabemos precisamente quién controla qué".
Por su parte, la portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU, Elisabeth Byrs, sostuvo que la situación es "muy compleja y confusa" y confirmó que el alto el fuego declarado hace dos días por los rebeldes se mantiene.